Misterio en Rapa Nui

detail of Moais at Ahu Anakena
detail of Moais at Ahu Anakena

(voyez plus bas pour la version française – scroll down for the english version)

Photo credits : unless stated otherwise, © Julie Klene.

En el medio del Océano Pacífico se levanta una isla de roca volcánica cuyos misterios todavía tienen los científicos en vilo, una isla que, a más de 2.000 kms de las Islas Cook y 3.700 kms de Santiago de Chile, es el lugar el más aislado del mundo.  Su nombre polinesio es Rapa Nui aunque todos más la conocen como la Isla de Pascua.

Para llegar allá de 2 maneras : avión o barco.  Un vuelo cotidiano desde Santiago de Chile, 2 vuelos a la semana desde Lima en Péru y como escala de los vuelos desde o hasta Tahiti.  Desde Valparaiso, cerca de Santiago, escuche que salen barcos hasta la isla, con 5 a 6 días de viaje.  Encontre yo un pasaje a 368€ (U$ 400), escogí las 5h20 del viaje en avión entre Santiago y Hanga Roa.

Pero esa nueva aventura no empezó tan fácilmente como lo pensaba y casi no vi a los famosos Moais, estatuas de rocas volcánica erigidas en toda la isla para razones recién entendidas.  En efecto, para conocer más de la historia de Rapa Nui, mejor llegar hasta allá!  Van a decir que ya he llegado tan lejos que no puede ser más dificíl subirse a un avión hasta Rapa Nui!  Bueno, estoy de acuerdo pero…  Una vez al aeropuerto de Santiago de Chile, 1h15 minutos antes de la salida del vuelo, tranquila por las aserciones de mi amigo chileno que no hubiera problema porque era un vuelo nacional, pensaba estar lista.  ¡Que sorpresa entonces cuando la linda azafata de la compañía aeria me dice con una sonrisa contrita que el registro para el vuelo esta cerrado!  eeeee….  Primero, casi me puse a llorar y imagine los peores casos.  Luego, recuperé el sentido, solté mi lengua y en mi español lo más claro mientras con calma, les digo, euh…  perdón pero el vuelo cierra 1 hora antes de la salida del vuelo, entonces debería tener unos 15 minutos más para registrar mi mochila (que no necesita que le demos más libertad sino viaja sola…) y tener asiento; tengo que convencer a 3 azafatas para ver a una hacer el esfuerzo requisito, para estar más tranquila y volver a sonreir.  Sobre todo porque, una vez pasada la seguridad, ¡todavía faltan 10 minutos antes del embarque!  Ni modos…

Lo bueno de este pequeño contratiempo es que cuando compré el pasaje, también me había registrado en el programa de Frequent Flyer de Lan para acumular millas cuando viajo con las compañías partenarias.  Cuando me registró la azafata, le recordé mi numero de socio LanPass y quizas este cambió el curso de los eventos siguientes.  Para hacer corta una historia larga, aunque tuve un asiento un la clase económica, me cambiaron de asiento al 1A (si, si, señoras y señores, 1A, ¡BUSINESS CLASS!) porque la económica estaba rebosada.  Un asiento : no, ¡una cama!  Una merienda : no, ¡un desayuno digno de los reyes!  Una manta de lana : no, ¡una coleta gruesa!  Una vista sobre la cabina : no, ¡una vista increíble sobre el océano y Rapa Nui cuando llegamos despuès de las 5h20 de vuelo!  Una sonrisa enorme en la cara, cierto!

Primero, unos consejos para aprovechar de la isla :

– un boleto de avión barato desde Santiago de Chile se encuentra fácilmente, que sea adelantado o de último minuto con LAN porque es la única compañía a hacer el viaje, por lo que sepa.  El único problema con el sitio es que los precios cambian según su nacionalidad :S  Si tienen un amigo chileno, pidenlo que haga el tramite, se podría que tenga mejor oportunidades.  Si no, sepan que yo, como francesa, compre mi pasaje ida y vuelta en Diciembre 2011 para un viaje en Mayo 2012 para U$400; mis amigos Sandra y Dave, australianos, compraron sus pasajes ida y vuelta a fines de Abril 2012 para un viaje en Mayo 2012 y los pagaron U$500 cada uno.  Tenía yo fechas más o menos flexibles; ellos escogieron sus fechas según los precios porque el día anterior o el siguiente, los precios doblaban!  Mejor entonces que tengan también fechas flexibles y podrán descubrir las estatuas míticas.

– ¡traigan su comida desde el continente!  Los precios en la isla siguen la ley de la gravedad, entonces, mejor que tengan lo que pueden adelantado.  Dejen ropa inutíl (no necesitan más ropa que la para caminar, bronzear, bucear, ir en bicicleta, un buen libro y un poco de música) y traigan pasta, risottos, latas, chocolates, desayunos, etc.  Las frutas y los mariscos son ricos en la isla pero caros.

– compren su boleto de entrada al Parque Nacional Rapa Nui en el aeropuerto por 25.000 pesos chilenos (≈ U$50), un ahorro de 5.000 pesos con los precios en los sitios del parque.

– encuentren un sitio para acampar con cocina compartida : hay variedad en la isla y unas cabañas pero los precios no son los que mochileros buscan.  Claudia me aconsejó Mihinoa porque ella-misma se quedó allá, le gustó y me gustó igual : agua caliente en la ducha, cocina compartida siempre limpia, en la ojilla del mar con el ruido de las olas para ponerles a dormir, internet (pero bien lento y, de verdad, una vez en esta isla mágica, tendrán mejores cosas que hacer en vez de surfear esta ola) y una atención muy simpática.

– alquilan una bicicleta o un auto para recorrer la isla y ver todo lo que se puede.  Para una bicicleta, vean con Make Make (también el nombre del Dios creador de todo para los Rapa Nuis) en la avenida principal : precios decrecientes desde el segundo día de alquiler, mapa de los senderos y bicicletas en buen estado (para lo que sepa, no soy experta).  Un auto se alquile por 25.000 pesos chilenos al día en el camping Mihinoa.

– ¿les gusta bucear?  Que vayan a Orca Centro de Buceo para bucear con Henri y su equipo de jaraneros en sitios mágicos como el Arrecife de la Ancla, la Catedral, Motu Nui, Motu Iti y la pirámide.

– ¡tengan pilas cargadas para su cámara, cierto!  Lo necesitaran!

Mis días en Rapa Nui :

Bueno, ahora que llege a mi destino, vayamos al grano : acomodada en el camping de Mihinoa a la orilla del mar, encuentro mi primer Moai, aunque falso, Audrey y Jicé quien estan recorriendo America del Sur en bicicleta desde hace 7 meses.  Juntos fuimos a las playas de Ovahe y Anakena : en la primera para esnokelear, en la segunda para que vea mis primeros verdaderos Moais.  Luego, tome cita al centro de Buceo Orca para bucear alrededores de la isla porque me lo recomendaron unos mochileros, y subi Rano Kau : el cráter más cerca del acampamiento donde todavía se pueden ver los vestigios de Orongo, ciudadela construida a la orilla del precipicio para celebrar las ceremonias del Hombre-Pájaro « Tangata Manu » al frente de los islotes de Motu Nui y Moto Iti : Tangata Manu era el título del ganador de la competición ritual de la isla.  El ritual anual consistía en una carrera a la cual participaban los representantes de los jefes de las varias tribus, para recoger el primer huevo de la Sterna Fuscata, pájaro migratorio anidando en Motu Nui, nadar de vuelta hasta Rapa Nui, subir el acantilado de Rano Kau hasta Orongo donde esperaban lo demás de la tribu.

Pase los 2 días siguientes en bicicleta : primero entre  (1) Hanga Roa – Ahu Tahai – Ana Kakenga – Ahu Tepeu – Ana Te Pahu – Ahu Akivi – Puna Pau y luego (2) Hanga Roa – Viñapu – Vaihú – Akahanga – Rano Raraku – Ahu Tongariki.

(1) sobre senderos de tierra a lo largo de la costa, descubrí asombrada a otros Moais y aprendí un poco más de su historia: erigidos en gloria de los jefes de tribus para celebrar sus poderes, su mana; esculpidos directamente en el centro del cráter de Rano Raraku donde la mayoría todavía yacen, inacabados, solo 1/4 de ellos fueron trasladados en las plataformas, ahu, aunque se desconoce aun cómo; se cuentan hasta 800 Moais en la isla pero muy poco estan de pie : unos porque nunca fueron puestos de pie, otros porque les derribaron para debilitar el poder, el mana, de los otros jefes durantes las guerras entre tribus; sus sombreros, pukao, fueron esculpidos en Puna Pau al centro de la isla, en escoria roja y pesaban varias toneladas también; unas cuevas, ana, fueron cavadas para protegerse durantes los conflictos y a dentro todavía se pueden ver unos petroglifos del Hombre-Pájaro y Make Make (no hagan como yo, vayan con una lanterna cuando hagan la ruta de las cuevas, para entrar y visitarlas de arriba abajo).  En Ahu Akivi, una sorpresa de grande tamaño les espera : una linea de 7 Moais, los únicos que miran hacia el mar cuando todos los otros miran hacia el interior de la isla.  Supuestamente, representan a los 7 jefes que dieron la bienvenida a los primeros exploradores que llegaron a la isla.

(2) en general, no me gusta mucho irme en bicicleta, me duele todo el cuerpo bien rápido y no soy buena para subir; pero hay días cuando uno debe superarse y en Rapa Nui uno se siente empujar alas.  Entonces, salí de nuevo en bicicleta el día siguiente, debajo de un sol ardiente, a lo largo de la ruta de la costa este de la isla para ver todos los sitios en camino.  Desde Viñapu cerca de la planta eléctrica donde solo andan los caballos y luego en sitios donde yacen los Moais, pobre reflejo de su esplendor pasada, boca abajo; uno en Akahanga se veía como si estaba llorando…  A unos kilometros de Rano Raraku, ya se pueden ver los Moais abandonados en las entrañas del volcán y, en el lugar mismo, es un descubrimiento aun más asombroso : tienen todos todavía la misma cara pero sus cuerpos, que fueron esculpidos en la piedra misma, se quedan por parte o por todo sepultados en la tierra como si el tiempo se hubiera parado en medio de una acción espectacular…  Rano Raraku uno de los sitios, con Orongo, donde se pide su boleto de entrada al Parque Nacional de Rapa Nui que conseguiron al aeropuerto, según mis consejos 😉  Por fin, me fui a ver el último sitio de la ruta: Ahu Tongariki, los 15 Moais de pie, restaurados hace unos años con la participación de científicos japoneses.  Unas horas en el sitio no son suficiente para aprehender la grandeza, el esplendor, la fuerza de cada estatua.

Despuès de 2 días en bicicleta, me merecía un regalo para recompensar los esfuerzos consumados : bucee 4 veces en 2 días al centro de Buceo Orca (a quien les recomiendo vivamente si les gusta bucear y que estan de paseo en Rapa Nui).  Desde el Arrecife de la Ancla con su Moai (en cimento, falso, lo siento si quebranto el mito…), sus corales, sus peces multicolor, una tortuga enorme amiga de Henri, hasta los Motu (islotes al frente de Orongo donde se hacía la ceremonia del Hombre-Pájaro) con sus escarpas, sus corrientes, sus corales, sus morenas, hasta la Catedral donde cuevas y tuneles rivalizan en belleza, me quede con los ojos abiertos grandes durante 2 días, repasé y mejoré mi manera de bucear, compartí momentos muy interesantes con Henri, escuchandole contarme sus experiencias y aventuras con Cousteau.

Por fin, encontré a Soane, artista tatuador de Wallis y Futuna, famoso en Francia y al extranjero para su trabajo fino en tatuajes polinesios; encuentro imprevisto pero arreglado porque Audrey y Jicé, los que andan a bicicleta, habían ido a verlo y habían vuelto con tatuajes magníficos… que no me dejaron de marmol…  La última mañana que pasé en la isla fue debajo de una aguja y se dibujó el Manu Tara sobre mi pie.  ¿Les gusta los tatuajes?  Vean la página web de Soane para ver su trabajo y sus recomendaciones de otros artistas tatuador en el mundo.

Otra nota de alegría al final de mi estancia : Sandra y Dave, mis amigos encontrados en Puerto Natales, llegaron también en Rapa Nui para disfrutar de la isla durante una semana!  Nos encontramos entonces para admirar una puesta de sol alta en colores desde el campamiento, compartir una cena y unos consejos y también prepararnos a levantarnos temprano el día siguiente para admirar el amanecer en Ahu Tongariki, otro momento alto en colores.  Luego, ya es tiempo para mi de subir de nuevo al avión y volver al continente (siendo menos afortunada en cuento al asiento que me dieron).  Fortunadamente, ¡el avión siguiente me llevó hasta México y mi querido novio!

¡Visiten Rapa Nui!  Sueñen!  Descubran!  Y danme noticias cuando esten allá!  Que tengan lindos viajes!

[Français]

Au milieu de l’Océan Pacifique se dresse une île volcanique aux mystères pas encore tout à fait élucidés, une île qui, à plus de 2000 kms des Îles Cook et 3700 kms de Santiago de Chili, est l’endroit le plus isolé du monde.  Rapa Nui est son nom polynésien mais elle est plus connue comme l’Île de Pâques chez les Occidentaux.

Pour s’y rendre, pas trop de choix : par avion ou par bateau.  Un vol par jour au départ de Santiago (Chili), 2 vols par semaine au départ de Lima (Pérou), ainsi qu’en tant qu’escale pour les avions en provenance ou en direction de Tahiti.  Au départ de Valparaiso (Chili), j’ai entendu dire que c’est un voyage de 5 à 6 jours en bateau.  Ayant trouvé un vol entre Santiago et Hanga Roa pour 368€ aller/retour, j’ai forcément opté pour les 5h20 de trajet.

Mais cette nouvelle aventure n’a pas commencé si facilement et j’ai bien failli ne pas voir les fameux Moais, statues de roches volcaniques érigées sur toute l’île pour des raisons très récemment comprises.  En effet, pour apprendre davantage sur l’histoire de Rapa Nui, encore faut-il y arriver!  Vous me direz, je suis allée si loin, ce ne peut être si difficile de prendre un avion et de s’envoler jusque là!  Et je vous dirai que je suis tout à fait d’accord avec vous, sauf que…  En arrivant 1h15 avant le départ du vol à l’aéroport de Santiago, rassurée par mon ami chilien qu’il n’y aurait pas de problème puisque c’est un vol domestique, je pensais être dans les rangs.  Quelle ne fut donc pas ma surprise lorsque la jolie hôtesse au sol me dit avec un sourire contrit que l’enregistrement sur le vol est fermé!  euh… d’abord, je me décompose et je commence à imaginer les pires scénarios.  Puis, je reprends mes esprits, dénoue ma langue et dans mon espagnol le plus clair tout en gardant mon calme, je leur fais remarquer que, excusez-moi, mais le vol est censé être fermé 1h avant le départ du vol, j’ai donc encore 15 minutes pour enregistrer mon sac à dos (à qui il ne faut pas laisser trop la rêne libre sinon il voyage seul…) et avoir un siège; il me faut tout de même convaincre 3 autres hôtesses pour en voir une  faire l’effort requis et retrouver mon sourire et ma légèreté!  Surtout qu’une fois passée la sécurité, il me reste encore 10 minutes avant le début de l’embarquement.  Non mais, j’vous jure!

Alors, le bon côté de ce petit contre-temps, c’est qu’au moment d’acheter mon billet, je m’étais également inscrite au programme de Frequent Flyer de LAN pour accumuler les miles de mes prochains voyages avec les compagnies aériennes partenaires.  Au moment de l’enregistrement tant attendu, j’ai rappelé mon numéro d’associé LanPass et je crois que ça a joué sur les évènements suivants.  Pour faire court, bien que j’aie reçu un siège en classe éco, j’ai rapidement été réassignée au 1A (oui, oui, 1A mesdames et messieurs, donc BUSINESS CLASS!!) puisque la classe éco était surbookée!  Un siège : non, un lit!  Une collation : non, un petit-déjeuner de rois!  Une couverture en laine : non, une couette épaisse!  Une vue sur la cabine : non, une vue imprenable sur l’océan et sur Rapa Nui après 5h20 de voyage!  Un sourire amplement retrouvé!

D’abord, quelques conseils de base pour profiter de l’île :

– un billet d’avion pas cher au départ de Santiago du Chili, ça se trouve à l’avance et en dernière minute avec LAN car c’est la seule compagnie à faire le voyage, à ma connaissance.  Le seul hic avec le site, c’est que les prix varient selon votre nationalité :S  Si vous avez un ami chilien, demandez-lui s’il peut faire la transaction pour vous, il se peut qu’il ait de bien meilleures opportunités.  Sinon, en tant que française, j’ai acheté mon billet en décembre 2011 pour un voyage aller/retour en Mai 2012 et l’ai payé 368€ ; mes amis Sandra et Dave, australiens, l’ont acheté fin Avril 2012 pour un voyage aller/retour début Mai 2012 pour U$500 chacun (soit 391€).  J’avais des dates plus ou moins flexibles ; ils ont choisi en fonction du prix et non des dates car à un jour près, avant ou après, c’était le double!  En résumé, restez flexibles et vous aurez la chance de rencontrer les statues mythiques.

– emmenez votre nourriture depuis le continent!  Les prix sur l’île défient les lois de la gravité, vous serez bien mieux lôtis avec ce que vous pourrez emmener.  Remplacez donc quelques fringues inutiles (vous n’aurez besoin que de quoi randonner, plonger et faire du vélo, un bon bouquin et un peu de musique) par de bons sachets de pâtes, risottos, conserves, chocolats, petits-déjeuners, etc.  Les fruits et poissons sont délicieux sur l’île mais forcément plus chers.

– achetez votre ticket d’entrée au Parc National Rapa Nui à l’aéroport pour 25.000 pesos chiliens (= 38€), une économie de 5.000 pesos par rapport au prix affiché sur les sites du Parc.

– trouvez un camping avec cuisine commune ; le choix est vaste et les auberges moins abordables que sur le continent si vous êtes routards.  Claudia m’avait recommandé Mihinoa qu’elle avait elle-même testé, j’ai suivi son conseil et ai été ravie de mon séjour : douche chaude, cuisine commune ultra propre, bord de mer et bruit des vagues pour vous bercer, internet (bien que très lent et que, franchement, une fois sur cette île paradisiaque, vous aurez bien mieux à faire que surfer cette vague-là) et surtout un accueil très sympa.

– louez un vélo ou une voiture pour parcourir l’île à votre rythme et surtout voir un maximum.  Pour un vélo, voyez Make Make (c’est également le nom du Dieu créateur pour les Rapa Nui) sur l’avenue principale : prix dégressifs dès 2 jours de location, carte des sentiers à suivre et vélos en bon état (bien que je ne sois pas une référence en la matière).  Pour une voiture, au camping Mihinoa, une journée de location coûte 25.000 pesos.

– fans de plongée sous-marine?  Rendez-vous chez Orca Dive Center pour plonger avec Henri Garcia et son équipe de joyeux lurons sur des sites magiques comme le Récif de l’Ancre, la Cathédrale, Motu Nui, Motu Iti et la Pyramide.

– ayez, bien sûr, des batteries pleines pour votre appareil photo!  Vous en aurez bien besoin!

Mes journées sur Rapa Nui :

Bon, maintenant que je suis arrivée à destination, allons droit au but : installée au camping Mihinoa, en bord de mer, je rencontre mon premier Moai (bien que faux celui-là) ainsi qu’Audrey et Jicé qui voyagent depuis 7 mois à vélo en Amérique du Sud.  Ensemble, nous allons sur les plages d’Ovahe et Anakena ; nager avec masque et tuba sur la première, voir mes premiers Moais en vrai sur la seconde.  Ensuite, je prends rendez-vous pour plonger autour de l’île chez Orca Dive Center, recommandé par d’autres voyageurs, et passe l’après-midi à l’assaut de Rano Kau, le cratère le plus proche du camping où s’érigent encore les vestiges d’Orongo, cité battie en bord de falaise pour la cérémonie de l’Homme-Oiseau « Tangata Manu« , face aux îlots de Motu Nui et Motu Iti : Tangata Manu était le titre réservé à celui qui remportait la compétition traditionnelle de l’île.  Le rituel annuel consistait en une course à laquelle participaient les représentants des chefs des différentes tribus, pour récupérer le premier œuf de la saison du Sterna Fuscata, oiseau migrateur, sur Motu Nui, revenir à la nage sur Rapa Nui, grimper la falaise de Rano Kau jusqu’au village d’Orongo où attendaient les autres membres des tribus.

J’ai passé les deux jours suivants à vélo : d’abord entre  (1) Hanga Roa – Ahu Tahai – Ana Kakenga – Ahu Tepeu – Ana Te Pahu – Ahu Akivi – Puna Pau et ensuite (2) Hanga Roa – Viñapu – Vaihú – Akahanga – Rano Raraku – Ahu Tongariki.

(1) sur des chemins de terre longeant la côte, je découvre émerveillée d’autres Moais et apprends un peu plus de leur existence : érigés à la gloire des chefs de tribus pour honorer leur pouvoir, mana; sculptés directement au cœur du cratère de Rano Raraku où la plupart gisent encore, inachevés, seuls 1/4 ont été installés sur des plateformes, ahu, bien qu’encore aujourd’hui on ne soit pas encore sûr de la façon dont ils auraient été transportés jusque là; on compte environ 800 Moais tout autour de l’île mais très peu d’entre eux sont encore debout : certains parce qu’ils n’ont jamais pu être érigés, d’autres parce que renversés pour affaiblir le mana des autres chefs lors des conflits inter-tribaux; leurs chapeaux, pukao, étaient sculptés à Puna Pau, au centre de l’île, dans de la scorie rouge et pesaient également plusieurs tonnes; quelques grottes, ana, ont été creusées dans les falaises et flancs de colline pour se protéger lors des conflits et l’on peut encore y voir les peintures rupestres de l’Homme-Oiseau et Make Make (ne faites pas comme moi, pensez à prendre votre lampe-torche lorsque vous prenez la route des grottes : elles valent la peine d’être explorées dans leurs moindres recoins).  A Ahu Akivi, quelle surprise de se retrouver devant les 7 seuls Moais qui font face à l’océan quand tous les autres regardent vers l’intérieur de l’île : ils sont censés représentés les 7 chefs des tribus présentes lors de l’arrivée des premiers explorateurs sur Rapa Nui.

(2) en général, je ne suis pas franchement une grande fan de vélo, j’ai mal très vite et en plus, je galère dans les montées; mais il y a des jours où il faut se surpasser et Rapa Nui est un de ces lieux qui vous donnent des ailes.  C’est donc sous un soleil ardent, que j’ai repris mon vélo le lendemain et ai longé la route de la côte est de l’île à l’assaut de tous les sites qui se présentaient à moi.  Depuis Viñapu, isolée près de la centrale électrique où les chevaux laissés à la vie sauvage vadrouillent en toute tranquillité, en passant sur de nombreux site où les Moais ne sont plus que le reflet de leur grandeur, faces contre terre; l’un d’entre eux à Akahanga semblait même en pleurer…  Près de Rano Raraku, on peut déjà apercevoir les Moais abandonnés dans les entrailles du volcan, et sur place, c’est une découverte encore plus surprenante : ils ont toujours le même visage mais leurs corps, sculptés à même la roche volcanique, sont à moitié, voire plus, ensevelis dans l’herbe comme si le temps s’était arrêté au milieu d’une action spectaculaire…  Rano Raraku est l’autre site de l’île avec Orongo où l’on vous demandera votre fameux billet d’entrée au Parc National que vous avez acheté à l’aéroport en suivant mes conseils 😛  De là, je me suis dirigée directement vers le dernier site de ma route : Ahu Tongariki, les 15 Moais debouts, restaurés il y a quelques années en collaboration avec le Japon.  Des heures sur place ne suffisent pas à appréhender la grandeur, la splendeur, la force qui se dégagent de chaque statue.

Après 2 jours de vélo, il me fallait bien une petite récompense pour les efforts accomplis : je me suis offert 4 plongées en 2 jours, chez Orca Dive Center (chez qui je vous recommande encore fortement d’aller si vous êtes fans de plongée en voyage à Rapa Nui).  Du Récif de l’Ancre avec son Moai (un en ciment, donc faux, désolée de briser le mythe…), ses coraux, ses poissons multicolores, une tortue énorme amie d’Henri, aux Motu (îlots en face d’Orongo où avait lieu la cérémonie de l’Homme-Oiseau) avec les à-pics, le courant, les coraux, les murènes, et au site de la Cathédrale où grottes et tunnels rivalisent de beauté, j’ai écarquillé les yeux pendant 2 jours, révisé et amélioré ma façon de plonger, partagé des moments super intéressants avec Henri et ses contes sur ses expéditions et découvertes aux côtés de Cousteau.

Enfin, j’ai rencontré Soane, artiste tatoueur de Wallis et Futuna, renommé en France et à l’étranger pour son travail hors-pair et tatouages polynésiens;  rencontre fortuite mais arrangée car Audrey et Jicé, les mêmes qui se baladent à vélo, étaient allés le voir et étaient revenus avec des magnifiques tatouages… qui ne m’ont pas laissée indifférente…  Mon dernier matin à Rapa Nui a donc été sous le signe de l’aiguille et a dessiné sur mon pied le Manu Tara.  Fans de tatouages?  Visitez le site de Soane pour voir son travail et connaître ses recommandations d’artistes tatoueurs dans le monde.

La note amitié de fin de séjour : Sandra et Dave, mes amis rencontrés à Puerto Natales font également escale à Rapa Nui pour une semaine!  On se retrouve donc pour un coucher de soleil haut en couleur sur le camping, partager un repas, des conseils, et préparer un lever aux aurores le lendemain pour un lever du soleil tout aussi beau sur les 15 Moais d’Ahu Tongariki.  Il est ensuite malheureusement temps pour moi de m’envoler de retour vers le continent (en étant beaucoup moins chanceuse qu’à l’aller en ce qui concerne les sièges).  Bonne nouvelle cependant : le vol suivant me ramène vers le Mexique et mon amoureux!

Visitez Rapa Nui!  Rêvez!  Découvrez!  et donnez m’en des nouvelles lorsque vous y êtes!  Bon vent à tous!

[English]

In the middle of the Pacific Ocean lies a volcanic island which mysteries are yet to be understood, an island which, standing 1242 miles away from Cook Islands and 2299 miles away from Santiago de Chile, is the most isolated place on Earth.  Rapa Nui is its polynesian name, although everyone usually knows it as Easter Island.

To reach it, not so many ways : plane or boat.  One flight a day from Santiago de Chile, 2 flights a week from Lima, Peru, or on your way in or out of Tahiti.  Since I had found a round-trip plane ticket Santiago – Hanga Roa for U$400, I was obviously going to fly in.

But this new adventure didn’t begin that easily and I almost missed the sight of the Moais, the very reason why Rapa Nui is so famous, the statues of volcanic rock scattered all around the island for reasons only recently brought to light.  Indeed, if I wanted to know more about the island, I had to get there.  I had been so far already, you’ll tell me, what could prevent me from getting on a plane and getting to Rapa Nui?  I would answer, nothing really, except…  When I got to Santiago airport 1h15 minutes before take off, reassured by my chilean friend that it would be enough since it was a domestic flight, I thought I was just fine.  What a surprise then when the lovely stewardess tells me with a contrite smile that check-in on this flight is closed!  er… first I almost fall into a pool of tears and can’t stop my mind from forming the worst scenarios.  Then, I take a big breath, find my tongue again and in my loveliest spanish, while trying to keep calm, I tell her, well, check-in usually closes 1 hour before take-off, I should be allowed another 15 minutes to check my bag in (backpack which, if given to much liberty, ends up traveling on its own, if everybody remembers well…) and have a seat; I still have to convince 3 other stewardesses before seeing one actually do her best to have me on board and regain my smile and peace of mind!  All of this to still have 10 minutes to spare before boarding once passed security!  I tell you!

The bright side on this silver cloud is that when I bought my plane ticket, I also registered on Lan Frequent Flyer program so I could accumulate miles during my next travels with the flight companies associated.  When I finally checked-in, I recalled my Lanpass associate number and it might have change the course of the events.  To make a long story short, even if I was assigned a seat in economy class, I was soon reassigned to 1A (yes, ladies and gentlemen, 1A, meaning BUSINESS CLASS!) because the economy class was overbooked!  A seat : no, a bed!  A snack : no, a huge breakfast!  A wool blanket : no, a comfy duvet!  A view of the cabin : no, a breath-taking sight over the ocean and Rapa Nui after a 5h20-flight!  And a huge smile on my face the whole time!

A few simple advice to enjoy the island :

– a cheap ticket to Rapa Nui from Santiago de Chile is easily found in advance or at the last minute on LAN webpage, the only air company going there, as far as I know.  Only down side of the site, prices vary according to nationality :S  If you have a chilean friend, you might want to have them do the purchase so they have better offers.  Otherwise, as a french national, I bought round-trip tickets in December 2011 for a trip in May 2012 for U$400; my friends Sandra and Dave, australians, bought their round-trip tickets late April 2012 for a trip in May 2012 for U$500 each.  I was kind of stuck with those dates, Sandra and Dave weren’t.  So, the more flexible you are, the more chances you’ll have to fly in and see the myth.

– take your food with you from the continent!  Prices on the island can sky-rocket easily so you’ll be better off with your own stuff.  Leave behind all useless clothes (on the island, you’ll only need clothes for hiking, cycling, diving, snorkeling, a good book and a bit of music) and focus on food like pasta, risottos, cans, dried food and chocolate, breakfasts, etc.  Fruits and seafood are good on the island but not cheap.

– buy your entry ticket to Rapa Nui National Park directly at the airport where it costs 25.000 chilean pesos (≈ U$50) : you’ll save 5.000 chilean pesos there than if you bought it at the entrance sites of the park.

– find a campsite with communal kitchen : there’s pleny of options in Hanga Roa, as well as cabins, but those are obviously more expensive and out of a backpacker’s budget.  Claudia recommended me Mihinoa campsite because she stayed there and liked it, I followed her advice and spent a lovely stay there.  Hot water in the showers, communal spotless kitchen, facing the ocean with the sound of the crashing waves to put you to sleep, internet (although very slow and once on the magical land, you’ll have plenty of other things to do than surf that wave) and a warm welcome.

– hire a bike or a car to enjoy the island to its fullest.  For a bike, see with Make Make (also the name of the Creator God for Rapa Nuis) on the main street : decreasing prices on the second day of hire, road map and pretty good bikes (as far as I’m concerned but I’m not an expert).  Mihinoa campsite rent cars for 25.000 chilean pesos a day.

– love scuba-diving?  See Orca Dive Center to do so with Henri Garcia and his team of jolly fellows on sites like Anchor’s Reef, Cathedral, Motu Nui, Motu Iti and the Pyramid.

– be prepared with charged batteries for your camera : you’ll need them!

My days on Rapa Nui :

Right, now that I’ve made it to my destination, let’s get straight to the point : settled at Mihinoa campsite, I meet my first Moai (a fake one) and Audrey and Jicé who have been biking south america for 7 months.  With them, I go to Ovahe and Anakena beaches : to snorkel on the first and see my first real Moais on the second.  Then I make an appointment at Orca Dive center for the next few days, since it was recommended to me by other travellers, and spend the afternoon hiking to and around Rano Kau, the crater the closest to the campsite, where still stand remnants of the city of Orongo, built on the cliff in front of the islets of Motu Nui, for the Birdman ceremony, Tangata Manu : it was a title given to the winner of the traditionnal competition on Rapa Nui.  The annual ritual consisted in a race to which participated the different tribes’ chiefs’ representatives who had to gather the first egg of the Sooty Tern on Motu Nui, swim back to Rapa Nui and climb the cliff back up to Orongo where the rest of the tribes waited for them.

The next 2 days I spent on a bike : from (1) Hanga Roa – Ahu Tahai – Ana Kakenga – Ahu Tepeu – Ana Te Pahu – Ahu Akivi – Puna Pau and then (2) Hanga Roa – Viñapu – Vaihú – Akahanga – Rano Raraku – Ahu Tongariki.

(1) I biked on durt roads and paths along the coast where I discover, wide-eyed, other Moais and learn more of their story : they had been erected to honor the tribes’ chiefs’s glory and their power, mana; they were sculped directly in the crater of Rano Raraku where most still lie today, unfinished, only 1/4 have been erected on platforms, ahu, although today we’re still unsure on how they were taken from Rano Raraku to the platforms; there are around 800 Moais all over the island, a few of them still standing : some of them never had the chance to be erected on the ahu, others were taken down during tribe wars to weaken the other chief’s mana; their hats, pukao, were sculpted out of red scoria in Puna Pau, in the middle of the island and weighs tons as well; a few caves, ana, were carved to be protected shelter during the wars and you can still see petroglyphs of the Birdman and Make Make in some of them (don’t be a stupid fool like me and take your torch-lamp with you to visit them from top to bottom!).  In Ahu Akivi, what a surprise to set eyes on the only Moais, a line of 7, who stand facing the ocean, when all of the others face inland.  They’re supposed to represent the 7 tribe chiefs who welcomed the first explorers to the island.

(2) in general, I’m not a big fan of cycling, it hurts my body pretty quick and I suck at going up; but some days, you just want to go over this, right?  And Rapa Nui is a place that gives you wings!  Under a bright sunshine, I biked again the next day, on the east side of the island, to see various sites on my way.  From Viñapu, isolated near the electrical plant, where horses roam free, to sites where Moais are only the pale image of what they once were, faces down; one in Akahanga seemed to be crying…  Nearing Rano Raraku, we can see abandonned Moais in the bowels of the crater and closer, it’s an even more curious discovery : they all have the same faces obviously and their bodies, carved in the volcanic rock, still stand halfway or more in the earth, as if time had suddenly stopped in the middle of a gigantic and spectacular action…  Rano Raraku is the other spot, after Orongo, where you’ll have to show your National Park ticket entrance bought at the airport, if you followed up my advice 😉  From there, I went straight to the last site of my visit : Ahu Tongariki, the 15 standing Moais, restaured a few years ago with the help of a scientific team from Japan.  Hours on end don’t suffice to make you capture the greatness, the splendor, the strength emanating from each statue.

After 2 days on a bike, I deserved a treat as a reward of the accomplished efforts : so I went scuba-diving 4 times in the next 2 days with Orca Dive Center (which I highly recommend to any fellow diver who happens to travel to Rapa Nui).  From Anchor’s Reef with its Moai (fake ciment one, sorry to break the myth…), corals, multicolored fishes, a huge turtle friend of Henri’s, to the Motus (islets in front of Orongo where the Birdman ceremony was held) with its deep blue abysses, currents, corals, eels and Cathedral site where caves and tunels vie to outdo each other in beauty, I stayed eyes wide open for 2 days, reviewed and improved my diving skills as well as shared interesting moments listening to Henri talking about his days exploring and diving with Cousteau.

Finally, I met Soane, a tatoo artist from Wallis and Futuna, renowned in France and abroad for his outstanding skills and polynesian tatoo designs; unexpected meeting but in the end prearranged after Audrey and Jicé, those who bike in South America, came back with their amazing tatoos… which made their impression on me…  My last morning on Rapa Nui was spent under the needle so a beautiful Manu Tara could appear on my foot.  You like tatoos?  Have a look at Soane‘s website and read about his recommended fellow tatoo artists around the world.

Last but not least, Sandra and Dave, my friends whom I had met in Puerto Natales, arrived in Rapa Nui to spend 1 week there!  We met up to admire a colorful sunset at the campsite, shared a delicious diner and some advice and got ready for an early start the next morning so we could also admire sunrise over Ahu Tongariki and its 15 Moais.  Unfortunately, right after that, I had to hop on the flight back to the continent (and was not as lucky as on the way in as for seat assignment).  But luckily, the very next flight took me right back to Mexico and my Love!

Come and see Rapa Nui!  Live the dream!  Discover!  And tell me about it when you get there!  Enjoy the ride!

8 commentaires sur “Misterio en Rapa Nui

  1. Merci bcp pour les conseils. Je pense que j’irai a Rapa nui en ete 2016. Quant aux billets d’avion…quand je cherche sur le site LAN bien en avance je ne trouve que des billets de $900! J’espere que je pourrai en trouver moins cher.

    1. Thanks! that means a lot to me, coming from you! it was great seein the sunrise with you guys, thanks for taking me there!
      wish you the best and expect to see you soon!
      xoxox
      J.

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